jueves, 11 de marzo de 2010

Recetas de Psyco-Rock


Desde Oakland hasta Nueva York hay 4.669 kilómetros, hay que recorrer todo USA desde la costa oeste hasta la del este. Ésta es la distancia que separa a Clipd Beaks de los Liars, y aunque a priori sean mucho kilómetros, o millas mejor dicho, la verdad es que musicalmente están muy cerca unos de otros. Liars asomaron la cabeza al mundo en 2004 con They Were Wrong, So We Drowned (Mute Records), un disco que no se parecía en (casi) nada al disco anterior con el que debutaron, se saltaron todas las reglas del rock, dance-rock, punk-rock o como queráis llamarlo para crear un álbum totalmente psicotrópico que parecía haber sido concebido bajo las ordenes de algún rito vudu con altas dosis de alucinógenos. Ritmos descuadrados, guitarras disonantes, bailables bizarros, voces en pleno orgasmo, coros de ultratumba,.... una locura de disco que todo aquel buscador de rarezas debería tener. Aquel disco tuvo su continuación con el también magnifico Drum's Not Dead (Mute Records. 2005), que aunque no llego al éxtasis del anterior supo mantener el nivel muy alto. A partir de ahí la banda saco algo mas que la cabeza hacia afuera y evidentemente el nivel sonoro decreció, dejando de lado la crudeza inicial a sonoridades más abiertas, aunque a día de hoy es una banda a la que hay que estar atento a pesar de que se hayan vuelto habituales en las portadas de avanzadillas musicales. Recientemente han publicado su último disco llamado Sisterworld en Mute Records también.



En este momento de la historia es donde entran a escena Clipd Beaks, To realize (Lovepump United. 2010) es su nuevo disco y al igual que los Liars, este disco rompe radicalmente con lo anteriormente hecho para adentrarse en territorios más ezquizoides. A pesar de que, evidentemente, hay detalles que separan una banda de la otra como que Clipd Beaks tengan una sonoridad mayor o las estructuras de los Liars sean más radicales, el concepto sonoro bajo el que se crean los temas es muy cercano, o por lo menos el resultado si lo es.
Podríamos decir que los Liars crearon (o retomaron, para que todo el mundo se quede contento) una forma de tocar anárquica mas propia del punk que del rock, donde ni los instrumentos suenan como deberían ni las estructuras de los temas son como deberían ser. Un sistema de producción que huye de lo convencional para adentrase en la experimentación (sin olvidar que estamos hablando de experimentación rockera) y revienta incluso los nuevos géneros del rock del siglo XX (los cuales están unidos, y aceptados socialmente, a la música electrónica) creando un nuevo panorama psyco-rock. To realize es un disco en el que se observa la influencia de los Liars, desde la forma de tocar los instrumentos hasta las estructuras de algunas canciones, y esto no quiere decir que sean ni una copia de ellos ni pretendan parecerseles, si no que los toman como inluencia, porque Clipd Beaks tienen su propio estilo y ahí es donde esta la gracia.

martes, 9 de marzo de 2010

Tiemblan los cimientos de Type Records


El sello de moda de la escena indie-electrónica Type Records (cuidado Raster-Noton que tan pronto como se sube se baja!), ha decidido explorar un terreno inédito es su extensa discografía: el ruido.
Going places (Type063, 2009) es el último disco de Yellow Swans, y cuando digo el último quiero decir el último, ya que en 2008 la banda de Oregon formada por Pete Swanson (voz, caja de ritmos, electrónica) y Gabriel Mindel (guitarras, electrónica) decidió dejar la actividad sonora en directo, para centrarse en lo que iba a ser el trabajo de su despedida (su anterior album At all ends en el sello LOAD Records es de 2007, muy recomendable también por cierto).
Yellow Swans son una banda experimental de improvisación-noise-psychodelia que desconocía, pero al oír este ultimo disco me han impresionado, porque no se trata de "otra banda de noise haciendo ruido lo mas alto posible", sino que su música esta llena de muchos detalles, que por qué no decirlo, son impropios del noise. Su sonoridad recuerda al mejor Fennesz, esa guitarra melancólica que surca las ondas para colocarse en primer plano cambiando la percepción de la escucha, o a las capas sonoras de ruido procesado de Tim Hecker. El ruido aparece contenido, dejando paso a sonidos o guitarras que dotan de un carácter reflexivo a las piezas, para ir liberandose poco a poco de sus ataduras y acabar mostrando que puede convivir con los demás respetando a todo el mundo.
Cuestión de control.